2. CALLEJÓN DE TETUÁN
BARRIO DE TETUÁN
En Tetuán vivían varias familias, entre ellas la de Don Plácido, en una casa grande con patio y aljibe. También vivía aquí Pola, una conocida costurera que realizaba trabajos para todo el municipio.
Doña Paula, que era ciega, también recorría el pueblo y conocía sus callejones y caminos como la palma de su mano.
Tina Carreño Fuentes recuerda cómo, por ser la mayor de sus hermanos, le tocaba pasar las tardes en casa de su abuelo Pancho Fuentes, que vivía con la menor de sus hijas. Sus recuerdos en Tetuán también muestran hasta qué punto el agua condicionaba la vida cotidiana en La Oliva.
Las piedras de sus paredes también forman parte de este paisaje: delimitando terrenos, construyendo gavias para conservar, aprovechar el agua y sembrar o formando cadenas para cultivar en las laderas.
No todas las casas del barrio tenían aljibe. Las familias que no disponían de uno acudían al aljibe de La Pita, que, según recuerda Tina, siempre tenía agua. Conseguirla y llevarla hasta las casas era una tarea cotidiana que recaía principalmente en las mujeres y que implicaba un importante esfuerzo físico, tanto para las mayores como para las más pequeñas.
Escucha los recuerdos de Tina Carreño Fuentes sobre la vida cotidiana en este rincón de Tetuán.
CAMINO DE TETUÁN
Hubo un tiempo en que muchas tierras de La Oliva se trabajaban de una manera muy diferente a la de hoy. El medianero era quien cultivaba una tierra que no era de su propiedad y, a cambio de su trabajo, recibía una parte de la cosecha.
Ser medianero significaba vivir ligado a la tierra: trabajarla, cuidarla y conocer sus tiempos, pero también afrontar el esfuerzo y la incertidumbre de cada cosecha. Era una forma de vida que implicaba a toda la familia y que dejó una profunda huella en la sociedad rural de La Oliva. Era una forma habitual de organización del trabajo agrícola que establecía una relación entre quienes poseían la tierra y quienes la trabajaban.
Los recuerdos de Juan Julio Gutiérrez Padilla nos llevan hasta la casa familiar, que miraba hacia los riscos de Tetuán. Una familia con propiedades y recursos, dentro de una sociedad en la que la posesión de tierras, animales y agua condicionaba las posibilidades de unas familias y otras.
Descubre la casa de Los Padilla con Juan Julio Gutiérrez Padilla.