3. CALLEJÓN DEL BOYAJO
Durante buena parte del siglo XX, estas tierras estuvieron cubiertas de piteras destinadas a la producción de henequén. Su cultivo se convirtió en una actividad importante para La Oliva y dio trabajo a numerosas familias.
El henequén se cultivaba en tierras secas y de escasa productividad. De sus hojas se obtenía una fibra utilizada, entre otras cosas, para fabricar cuerdas y sogas.
Durante unos años, las plantaciones de henequén transformaron el paisaje y la actividad económica de lugares como el Camino del Boyajo. Detrás de este cultivo había un trabajo constante: plantar, cuidar, cortar y transportar las hojas.
La pitera llegó a ocupar una parte importante del paisaje y de la actividad agrícola de La Oliva, convirtiéndose en una fuente de trabajo para muchas personas
Descubre, a través de Gabriel Monzón Hernández, cómo el henequén fue industria temporal en La Oliva.