1. CALLEJÓN DE LAS PORTADAS
En la arquitectura tradicional de La Oliva, cada elemento tenía una razón de ser. También los portones estaban pensados para responder a las necesidades de la vida cotidiana.
En este callejón se recuerdan tres portones: el del cura José Morales, el que daba acceso a la era del cura Viera y el que comunicaba con las tierras de la Casa del Inglés. Eran accesos de grandes dimensiones, preparados para permitir la entrada y salida de animales de carga, como los camellos, fundamentales para el trabajo y el transporte en el campo majorero.
Estas portadas nos ayudan a entender una arquitectura vinculada al territorio: casas y tierras conectadas, espacios amplios para trabajar y aprovechamiento de los recursos disponibles.
Las piedras de sus paredes también forman parte de este paisaje: delimitando terrenos, construyendo gavias para conservar, aprovechar el agua y sembrar o formando cadenas para cultivar en las laderas.
Descubre, a través de Pedro Carreño Fuentes, la arquitectura de un pueblo construido para vivir y trabajar.